A la Argentina la dejaron sin uno de sus grandes guerreros. El equipo quedó herido, pero con ganas de hacer justicia. Quedaron otros 12 leones para vengar la hiriente goleada sufrida por nuestra Selección de futbol en Sudáfrica a manos de los alemanes. No estaba "El Chapu" Nocioni, pero apareció Delfino para ser la insignia que llevó al equipo a un triunfo que vale, casi con seguridad, la certificación del pase a la segunda ronda. A él se sumaron Scola, Quinteros y Oberto. Si hasta "Junior" Cequeira, que estuvo mas de 10? en la cancha, se transformó en una fiera. Claro: todos querían contribuir para este primer y ajustado triunfo, 78 a 74, obtenido con dientes apretados y el corazón caliente. Pasó Alemania, un equipo fuerte en la zona y hoy el rival será Australia. El primer paso ya está dado para las fieras de Sergio Hernández y el triunfo fue muy festejado por un puñado de casi 400 argentinos que han llegado a esta ciudad para reencontrarse con la "Generación Dorada". Ellos también quieren terminar coronados de gloria, como en 2004 en Atenas. Justo cuando se cumplían seis años de aquella gran gesta, escrita por varios de los hombres que están aquí, en Turquía y que dejaron una huella imborrable. Con la actitud de estos gladiadores, cualquier hazaña parece posible.